HASTA LAS CANAS...
- Liliana Méndez Ebra

- hace 2 días
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I- Cuando mi amada abuelita Dulce me hacía sus historias, invariablemente terminaba por decirme...“mijita…la vejez tiene cara de perro”.
Después aprendí que hasta algunos personajes en la Biblia nos hacían una descripción de la vejez parecida a lo que mi abuelita creía:
Eclesiastés 12:1 Reina-Valera 1960
12 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;
Es decir que es muy común hacernos de la idea de que al llegar a tener los años en que la sociedad considera que somos ancianos o viejos... existe el peligro de que creamos no tener
valor, propósito o sencillamente perderle el gusto a la vida.
II- SI ESTO FUERA UNA VERDAD IRREFUTABLE Y NUESTRA VIDA...PERDERÍA EL GUSTO DE SER VIVIDA, Y DE VERDAD QUE ESTARÍAMOS TRISTES 24/7.
PERO…MIRA LO QUE NOS CONTESTA EL MISMO SEÑOR:
Isaías 46:3-4 Nueva Traducción Viviente
3 «Escúchenme, descendientes de Jacob, todos los que permanecen en Israel. Los he protegido desde que nacieron; así es, los he cuidado desde antes de nacer. 4 Yo seré su Dios durante toda su vida, hasta que tengan canas por la edad. Yo los hice y cuidaré de ustedes; yo los sostendré y los salvaré.
¡WOW, WOW, WOW!
Nuestro Maravilloso Señor no nos mira, como el mundo lo hace. Seguimos siendo Sus hijos, gente de Su Pueblo... convocados para amarle, adorarle y servirle de aquí a la eternidad.
El ponernos viejos es parte de estar vivos. Si no envejeces, es que te has muerto. TENEMOS ENTONCES que hallar propósito en esta etapa de nuestra vida. Los anhelos, los sueños no tienen por qué desecharse.
III- Conozcamos ejemplos de DOS QUE SE PROPUSIERON ser relevantes hasta el final de sus días:
A. UN HOMBRE CON UN GRAN ANHELO -
Lucas 2:21-38 Nueva Traducción Viviente
Presentación de Jesús en el templo
21 Ocho días después, cuando el bebé fue circuncidado, le pusieron por nombre Jesús, el nombre que había dado el ángel aun antes de que el niño fuera concebido. 22 Luego llegó el tiempo para la ofrenda de purificación, como exigía la ley de Moisés después del nacimiento de un niño; así que sus padres lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor. 23 La ley del Señor dice: «Si el primer hijo de una mujer es varón, habrá que dedicarlo al Señor». 24 Así que ellos ofrecieron el sacrificio requerido en la ley del Señor, que consistía en «un par de tórtolas o dos pichones de paloma».
25 En ese tiempo, había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era justo y devoto, y esperaba con anhelo que llegara el Mesías (LA CONSOLACION DE ISRAEL) y rescatara a Israel. El Espíritu Santo estaba sobre él 26 y le había revelado que no moriría sin antes ver al Mesías del Señor. 27 Ese día, el Espíritu lo guio al templo. De manera que, cuando María y José llegaron para presentar al bebé Jesús ante el Señor como exigía la ley,
EL CÁNTICO DE SIMEÓN –
Se conoce como Nunc Dimitis. Proviene de las primeras palabras de la traducción latina de este mensaje.
28 Simeón estaba allí. Tomó al niño en sus brazos y alabó a Dios diciendo:
29 «Señor Soberano, permite ahora que tu siervo muera en paz,
como prometiste.
30 He visto tu salvación,
31 la que preparaste para toda la gente.
32 Él es una luz para revelar a Dios a las naciones,
¡y es la gloria de tu pueblo Israel!».
33 Los padres de Jesús estaban asombrados de lo que se decía de él. 34 Entonces Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre del bebé:
LA PROFECÍA –
«Este niño está destinado a provocar la caída de muchos en Israel, y también el ascenso de muchos otros. Fue enviado como una señal de Dios, pero muchos se le opondrán. 35 Como resultado, saldrán a la luz los pensamientos más profundos de muchos corazones, y una espada atravesará tu propia alma».
PROFECÍA DE ANA -
36 En el templo también estaba Ana, una profetisa muy anciana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Su esposo había muerto cuando solo llevaban siete años de casados. 37 Después ella vivió como viuda hasta la edad de ochenta y cuatro años.[c] Nunca salía del templo, sino que permanecía allí de día y de noche adorando a Dios en ayuno y oración. 38 Llegó justo en el momento que Simeón hablaba con María y José, y comenzó a alabar a Dios. Habló del niño a todos los que esperaban que Dios rescatara a Jerusalén.
IV- ALGUNAS CURIOSIDADES –
1- Jesús fue circuncidado al octavo día como exigía la costumbre judía. La ley mosaica prescribía la circuncisión del niño y la purificación de la madre. Eran un recuerdo de la corrupción del pecado que se pasaba de generación a generación. Aunque Jesús nació sin pecados, estos ritos no le eran necesarios, pero como más tarde en su bautismo, El Señor mostro una perfecta sumisión al camino que el resto de los mortales debían transitar. Es decir, que quiso modelarnos lo que era necesario y esperado.
2- Durante los 40 días de purificación la madre no podía entrar al templo ni participar en ningún servicio religioso hasta que hubiesen pasado estos días. En el caso de tener una niña, el tiempo para la purificación era de 80 días.
3- Aunque la ofrenda esperada para presentar al primer hijo varón era un cordero, las tórtolas o palominos eran una concesión a los pobres. Es decir que esto confirma la condición social económica de la familia de Jesús.
4- Ana, al igual que Simeón, era miembro del remanente fiel de Israel que esperaba el advenimiento del Mesías. Pertenecía a la tribu de Aser, (significa feliz, bienaventurado), una de las diez tribus que habían sido llevadas al cautiverio por los asirios en el 721 a.C. Tenía por lo menos 84 años. Obviamente, su edad no le era de impedimento para servir al Señor
VI- ENSEÑANZAS QUE SE DESPRENDEN DEL RELATO -
Se describe a Simeón como un hombre justo y piadoso.
He quí un hombre, probablemente mayor, a quien se le permitió cargar y bendecir al Mesías.
Vivía en total comunicación con Dios, pues fue Su Espíritu quien le movió a visitar el templo cuando Jesús y sus padres hacían su entrada.
HABÍA ESTADO ESPERANDO POR SU PROMESA. NO HABÍA DESMAYADO. LE HABÍA CREÍDO A DIOS… NO MORIRÍA SIN ANTES VER AL MESÍAS.
VII- SIMEÓN Y ANA NOS ENSEÑAN QUE:
El Señor no nos deja a un lado por nuestra edad.
No hay nada que impida que, dentro de la voluntad del Padre, recibamos el cumplimiento de nuestros anhelos.
La vida es hermosa. Debemos comenzar a ver lo que nos rodea, como lo que es, un verdadero milagro divino.
Tenemos que aprender a vivir CON EXPECTATIVA, ESPERANDO, como Simeón, el ver a nuestro Salvador cara a cara.
REFERENCIAS –
1. Comentario Bíblico Beacon, Ralph Earle et at; Casa Nazarena de Publicaciones, 1985.
2. Comentario al Nuevo Testamento; William Barclay, Editorial Clie, 2006.
3. Comentario Bíblico, William MacDonald, Editorial Clie, 2004.
4. Biblia del Diario Vivir, Editorial Caribe, 1997.



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