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DESARROLLANDO NUESTRA INTIMIDAD CON DIOS EN MEDIO DE SU SILENCIO...

Foto del escritor:  Liliana Méndez Ebra
Liliana Méndez Ebra
hace 13 minutos
6 min de lectura




  • En general, a nadie le gusta el silencio.  De hecho, a veces me ha pasado que los oídos me zumban cuando hay mucho silencio.  Hay gente que no tolera los silencios y siempre se rodean de música, conversaciones y ruido. 

 

  • CLARO, antes de meter la pata… siempre nos acordamos de las moscas que pueden entrar a nuestra boca y preferimos hacer silencio.  Y si nos están culpando de algo que hayamos podido hacer o no, siempre es aconsejable hacer silencio.


  • Así que el silencio puede beneficiarnos en ocasiones, o sacarnos de nuestras casillas en otros momentos.

 

  • Este sentir no aplica cuando nuestra conversación es con Dios. Cuando pensamos en una oración, un momento de intimidad con el Señor, todos esperamos que, de alguna forma, Él se haga sentir.  Anhelamos que una puerta se abra, una ventana… o recibamos algún mensaje a través de Su Palabra, una prédica o una alabanza. 

 

  • PERO... ¿Cómo nos sentimos cuando día tras día, mes tras mes o año tras año, oramos con la esperanza de que nuestro Dios tome el control de lo que anhelamos?  Que conteste nuestra plegaria, y veamos Su Milagro en nuestra vida SIN NINGÚN RESULTADO APARENTE.

 

DÉJAME DECIRTE QUE NO ESTÁS SOLO EN ESTE ANHELO DE QUE TU PETICIÓN, TU NECESIDAD SEA SATISFECHA, Y TU ORACIÓN SEA ESCUCHADA.

 

MIRA LO QUE SE AFIRMA EN:

SALMO 22:1-2 Nueva Versión Internacional (NVI)

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Lejos estás para salvarme, lejos de mis palabras de lamento. 2 Dios mío, clamo de día y no me respondes; clamo de noche y no hallo reposo.

 

O LO QUE DICE EL SIGUIENTE SALMO:

 Salmos 83:1 Nueva Versión Internacional (NVI)

1 Oh Dios, no guardes silencio; no te quedes, oh Dios, callado e impasible.

 

Este parece ser nuestro clamor en el día de angustia. Cuando hasta respirar nos cuesta trabajo y creemos que el mundo se nos viene encima. David lo explicaba diciendo que “TODAS SUS OLAS HABÍAN PASADO SOBRE ÉL” (Salmos 42:7). La realidad es que todos anhelamos recibir respuesta de Dios. Deseamos tener evidencia de que Él nos escucha.

 

¿PERO QUÉ OCURRE CUANDO, COMO DICE EL SALMISTA, DIOS GUARDA SILENCIO?

 

  • ¿Es Su silencio señal de que no nos ha escuchado?

  • ¿Es que para Él nuestra necesidad no es importante?

  • ¿Es acaso que estamos ante la indiferencia de un Dios que se complace en hacernos sufrir?

  • ¿O será esta una maravillosa OPORTUNIDAD de intimar mucho más con nuestro Padre?


En las Escrituras encontramos ejemplos de hombres y mujeres de Dios que experimentaron Su Silencio. Veamos algunas de sus experiencias y el impacto en sus vidas.


A- 2 Samuel 12:15-18 Nueva Versión Internacional (NVI) (DAVID)

15 Dicho esto, Natán volvió a su casa. Y el Señor hirió al hijo que la esposa de Urías le había dado a David, de modo que el niño cayó gravemente enfermo. 16 David se puso a rogar a Dios por él; ayunaba y pasaba las noches tirado en el suelo. 17 Los ancianos de su corte iban a verlo y le rogaban que se levantara, pero él se resistía, y aun se negaba a comer con ellos. 18 Siete días después, el niño murió. Los oficiales de David tenían miedo de darle la noticia, pues decían: «Si cuando el niño estaba vivo, le hablábamos al rey y no nos hacía caso, ¿qué locura no hará ahora si le decimos que el niño ha muerto?»

 

Quizás este no sea el mejor ejemplo ya que en 2 Samuel 12:14, el Señor, a través del Profeta Natán, le había anticipado a David que el niño habría de morir. De todas formas, David entró en un período de “negociación con el Señor” por la vida del niño durante el cual no recibió ninguna respuesta del Padre.

 

CON ESTE PASAJE PODEMOS VER QUE EN EL SILENCIO DE DIOS APRENDEMOS A ACEPTAR SU VOLUNTAD.

  

B- Job 42:1-6 Nueva Versión Internacional (NVI)

42 Job respondió entonces al SEÑOR. Le dijo: 2 «Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes. 3 “¿Quién es éste —has preguntado—, que sin conocimiento oscurece mi consejo?” Reconozco que he hablado de cosas que no alcanzo a comprender, de cosas demasiado maravillosas que me son desconocidas. 4 »“Ahora escúchame, que voy a hablar —dijiste—;yo te cuestionaré, y tú me responderás.” 5 De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. 6 Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.»

 

EL SILENCIO DE DIOS PROVOCA CRECIMIENTO ESPIRITUAL Y NOS PERMITE DESARROLLAR UNA ÍNTIMA RELACIÓN CON ÉL.

 

C-  1 Reyes 19:11-13 Nueva Versión Internacional (NVI) (Profeta Elías)

11 El SEÑOR le ordenó: —Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí. Como heraldo del SEÑOR vino un viento recio, tan violento que partió las montañas e hizo añicos las rocas; pero el SEÑOR no estaba en el viento. Al viento lo siguió un terremoto, pero el SEÑOR tampoco estaba en el terremoto. 12 Tras el terremoto vino un fuego, pero el SEÑOR tampoco estaba en el fuego. Y después del fuego vino un suave murmullo. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto y, saliendo, se puso a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le dijo: —¿Qué haces aquí, Elías?

 

EL SILENCIO DE DIOS NOS CAPACITA PARA RECONOCERLO EN MEDIO DE MUCHAS VOCES QUE NOS RODEAN.

 

D- Habacuc 3:17-18 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

17 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

 

EL SILENCIO DE DIOS NOS EJERCITA EN LA ESPERA. ES ASÍ COMO APRENDEMOS A DEPENDER EN ÉL Y DE ÉL, AÚN CUANDO TODAS LAS EVIDENCIAS A NUESTRO ALREDEDOR NOS HABLEN LO CONTRARIO.

 

Mi esposo y yo nos conocimos cuando teníamos 14 y 15 años respectivamente. Nos casamos a los 21, después de un noviazgo de seis años. Después de estudiar y trabajar por unos cuantos años, tomamos la decisión de tener familia. Esta decisión tan sencilla para muchas parejas resultó ser una de las cosas más difíciles en nuestro caminar como esposos. Ambos amamos al Señor y le servimos desde bien corta edad. Diez años después, muchas lágrimas, oraciones y frustraciones, todavía en nuestro hogar no había nuestro deseado hijo. ENTONCES, Habacuc 3:17-18 se convirtió en mi versículo de vida. A través de tantos desengaños, aprendimos a amar a Dios sobre todo y a pesar de todo…Aunque nunca tuviéramos a nuestro anhelado hijo, con todo le amaríamos por quien ÉL ES. En septiembre de 1990, de forma milagrosa e inesperada llegó nuestro primer hijo… Alejandro Rafael, hoy de 36 años. Como le explicaba cuando era un niñito (Alejandro llegó de 40 días de nacido a nuestro hogar); él no salió de mi barriga, sino de mi corazón. El Señor se tomó otros 10 años más para traer a nuestra preciosa hija, Nicole Alexandra, hoy de 27 años.

 

EN EL SILENCIO DE DIOS, MI ESPOSO Y YO APRENDIMOS A AMARLE MÁS ALLÁ DE LAS BENDICIONES QUE ÉL PODÍA DARNOS. SU TIEMPO Y LA FORMA “CREATIVA” DE RESPONDER A NUESTROS ANHELOS FUE PERFECTO POR MUCHAS CIRCUNSTANCIAS QUE CAYERON EN SU LUGAR Y NO HUBIESEN PODIDO DARSE SI LAS COSAS HUBIESEN SIDO DISTINTAS.

 

 

E- Juan 11:5-6 Nueva Traducción Viviente (NTV) (Lázaro)

5 Aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro, 6 se quedó donde estaba dos días más.

 

Recordamos esta porción bíblica donde vemos los acontecimientos que se dieron antes, durante y después de que Lázaro, el gran amigo de Jesús, enfermara, muriera y fuera resucitado. Jesús pudo evitar que Lázaro muriera, pero decidió que era más importante usar el incidente para que LA GLORIA DE DIOS SE MANIFESTARA.


EL SILENCIO DE DIOS HACE QUE MADURE EL MOMENTO PERFECTO PARA RECIBIR LA RESPUESTA DE DIOS. PERMITE QUE DIOS PUEDA SER GLORIFICADO MÁS ALLÁ DE TODA DUDA POR AMOR A LOS QUE TODAVÍA NO LE CONOCEN.

 

HEMOS VISTO COMO DIOS SE MANIFIESTA EN MEDIO DE SU SILENCIO. ÉSTA ES SIN LUGAR A DUDA UNA ESTRATEGIA MUY EFECTIVA PARA LOGRAR LOS PROPÓSITOS QUE TIENE PARA CADA UNO DE NOSOTROS

 

RECORDEMOS SUS PROPIAS PALABRAS:


Isaías 55:8-9 Nueva Traducción Viviente (NTV)

8 «Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. 9 Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.

 

TENEMOS QUE RENDIRNOS ANTE EL SILENCIO DE DIOS Y CONFIAR EN QUE ÉL CONTINÚA ESTANDO EN CONTROL.

 


CONCLUSIÓN:


Aunque quisiéramos que Él nos respondiera inmediatamente y nos otorgara lo que pedimos en nuestras oraciones, Dios no opera así. Él siempre nos responde, PERO a veces lo hace a través de Su Silencio. POR ÉSTO ES TAN IMPORTANTE aprender “a escuchar” Su Divino Silencio en la certeza de que Él sabe lo que está haciendo. En Su silencio nos dice con amor:



¡Confiad en mí, YO SOY!

 
 
 

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